Entre el 5 y el 8 de octubre se celebró en Manila el segundo encuentro regional de Asia del
Convenio para contribuir a la conservación de la biodiversidad y el desarrollo que ha servido para consolidar las políticas y estrategias comunes de trabajo y para compartir las buenas prácticas que se han llevado a cabo durante el año. El objetivo del programa es conservar el entorno para que los habitantes de las zonas en las que actuamos en Camboya, Filipinas y Vietnam puedan disfrutar de sus medios de vida de manera sostenible.
En Asia, un 25% de la población vive por debajo del umbral de la pobreza. El rápido crecimiento económico que está experimentando la región se debe en ocasiones a la sobre explotación de los recursos naturales, que pone en riesgo a las poblaciones más vulnerables. Por eso trabajamos con las personas que dependen de estos recursos y que habitan en zonas ecológicamente sensibles. El objetivo es encontrar alternativas de desarrollo compatibles con la conservación de los recursos naturales y los cambios del clima.
A pesar de las características específicas de cada entorno, se puede aprender mucho de cada uno de estos contextos, por lo que apostamos por el trabajo en red con diversas organizaciones socias de cada país. Pero las relaciones a distancia son duras y complicadas y es necesario de vez en cuando verse las caras unos a otros. Por eso, desde 2010, a parte de fomentar la comunicación continúa entre todos los miembros implicados, se lleva a cabo un encuentro regional anual;
un espacio de diálogo y debate para el intercambio de ideas y experiencias que este año contó con la presencia de las organizaciones socias de los tres países como
CRDT, de Camboya o ALTERDEV de Filipinas, así como con parte del equipo de IPADE.
"Todos los participantes han compartido experiencias y lecciones aprendidas con una participación muy activa", reconocía
Hean Pheap, director de CRDT, ONG camboyana, quien animó a que se sigan realizando estas reuniones anualmente. Gracias a este trabajo conjunto llevado a cabo durante los tres días que duraron las jornadas se ha conseguido consolidar el programa a nivel regional y fomentar los intercambios de buenas prácticas en materia de gestión de recursos naturales, provisión de servicios y fomento de las capacidades comunitarias entre las organizaciones socias.
"Hemos aprendido mucho de todos, no sólo del Equipo de IPADE, sino también de todos los participantes. Todos los socios compartían sus ideas, lecciones aprendidas… Para mí, participar en el encuentro regional en Manila, me ha aportado muchas experiencias", aseguró
Keo Samnang, coordinador de programa de
CRDT.
En concreto se compartieron buenas prácticas sobre sistemas de manejo de residuos sólidos basados en una activa participación de las comunidades y sobre actividades productivas que garantizan la conservación del medio ambiente. Un ejemplo fue la producción y venta de artesanías realizadas por grupos de mujeres con hojas de ábaca (una planta autóctona que protege la costa del impacto de los tifones) en Filipinas.
El encuentro sirvió también para debatir y reflexionar sobre los diferentes enfoques con los que trabajan las organizaciones en materia de equidad de género y promoción de la gobernanza ambiental y se apostó por la importancia de promocionar la participación de las comunidades en la gestión de los recursos naturales, especialmente costeros. En definitiva, una reunión que
"no sólo ha facilitado la formulación de una política común, objetivos, resultados e indicadores a nivel regional realistas y alcanzables, sino también un encuentro que ha favorecido la comprensión de los diferentes contextos y niveles de desarrollo de cada ONG en cada país", tal y como apuntó
Yul Caringas, coordinador de programa de la ONG filipina ALTERDEV.