La ausencia de infraestructuras adecuadas y la sobreexplotación de los recursos marinos siguen lastrando el sector de la pesca artesanal marroquí
En el mediterráneo marroquí los ingresos principales de más de 10.000 familias están directamente relacionados con la pesca artesanal, con casi 3.000 pequeñas barcas censadas. Un sector que, tanto en el aspecto ecológico, económico y socio-cultural, es más sostenible que la pesca industrial o semi-industrial.
El sector de la pesca artesanal en Marruecos se enfrenta a problemas como la ausencia de infraestructuras adecuadas (puertos de desembarco, fábricas de hielo, cámaras isotermas, medios de transporte...), el descenso de los recursos marinos, la competencia con otros sectores pesqueros, la vulnerabilidad frente a compradores e intermediarios, la inexistencia de cobertura social básica, la falta de organización en el seno de la comunidad de pescadores y la marginalización histórica del sector.
Las I Jornadas de Pesca Responsable (25-27 junio) organizadas por IPADE y la asociación AGIR, financiadas por la AECID, han permitido a los pescadores artesanales de la zona intercambiar sus visiones y preocupaciones sobre la problemática del sector, así como analizar la situación actual de los recursos pesqueros y las posibles alternativas para alcanzar un sistema de pesca más sostenible.
Además de los pescadores artesanales, que representaban a unas quince cooperativas y asociaciones de pesca artesanal de todo el litoral mediterráneo marroquí, también han acudido a estas jornadas representantes de la administración competente (Departamento de Pesca Marítima, Dirección de Formación Marítima y Promoción socioprofesional, Delegaciones de Pesca Regionales, Oficina Nacional de Pesca) investigadores de centros de investigación pesquera (Instituto Nacional de Investigaciones Pesqueras, INRH) y expertos de organizaciones internacionales relacionados con la materia (IUCN, Fundación Lonxanet)
Este encuentro se ha realizado en el marco del proyecto PARGO, que trabaja para mejorar la situación socio-económica de 500 pescadores artesanales y sus respectivas familias a través de la creación y el apoyo de una cooperativa de pesca artesanal, la capacitación de sus miembros, la puesta en marcha de la comercialización de sus productos y la promoción de una pesca artesanal sostenible.