Madrid, 4 de junio de 2010-
20 millones de desplazados en 2009 y 300.000 muertes al año como consecuencia del cambio climático son razones más que suficientes para que nuestros gobernantes asuman sus responsabilidades e inviertan los recursos necesarios para afrontar la adaptación y mitigación del cambio climático en los países en desarrollo, los que más sufren sus consecuencias.
“Sigue aumentando la proporción de tierras áridas, lo que conlleva
escasez de alimentos ante un suelo improductivo y menos disponibilidad de agua debido al
aumento de las sequías. Necesitamos inversión para adaptarnos a la nueva situación climática y seguir luchando contra la pobreza” comenta Emmanuel Seck, coordinador de proyectos en materia energética en la ONGD senegalesa EDNA Tiers-Monde.
Las necesidades de financiación de los países en desarrollo contrastan con los recortes en inversión a nivel europeo y, en España, con el inadmisible “tijeretazo” de 800 millones de euros en materia de AOD del gobierno central y los ya anunciados por diversos ayuntamientos y CC.AA. Pero además,
es necesario un cambio definitivo de los modelos de producción y consumo en los países desarrollados . Tras asumir que no se alcanzará el 0,7% en AOD, el gobierno español incumple sus compromisos nacionales e internacionales en materia de ayuda, anteponiendo intereses económicos a la promoción y
garantía de los DDHH fundamentales, como el derecho al agua o a la alimentación.
Nuestros líderes políticos se escudan en la crisis económica para no afrontar las verdaderas causas estructurales del modelo de crecimiento actual, basado en la sobreexplotación de los recursos naturales y que sigue incrementando la brecha existente entre países ricos y países pobres. Las opciones de cambio pasarían por la redistribución equitativa de los recursos, atendiendo al principio de justicia climática y la búsqueda de alternativas basadas en la teoría del decrecimiento.
50 millones de personas migrarán este año por causas ambientales
África emite solamente el 14% del CO2, sin embargo es uno de los continentes que más sufre las consecuencias del cambio climático. La sobreexplotación de los recursos naturales, agravada por el cambio climático, supone en países como Senegal un agotamiento de sus caladeros y de los recursos agrícolas, provocando
continuos desplazamientos de población hacia la capital, Dakar. Según estima Naciones Unidas se podría alcanzar la cifra de 50 millones de desplazados ambientales sólo en este año.
“Si no hay nada en el campo, la gente está obligada a venirse aquí, a la ciudad. Y si no encuentran nada aquí, se irán aún más lejos. Nadie quiere morirse de hambre cuando la humanidad tiene riqueza para alimentar a todo el mundo.
Lo que buscan son mejores condiciones de vida. Quieren vivir” comenta Mamadou Lamine del colectivo nacional de pescadores de Dakar.
Este y otros testimonios se recogen en nuestro documental
“Tukki, la huella ambiental” que muestra el viaje que se ve obligado a emprender un joven senegalés desde su aldea, situada al sur del país, ante la degradación del suelo y la deforestación que sufre su entorno.
TESTIMONIOS DEL DOCUMENTAL DISPONIBLES EN:
www.fundacion-ipade.org/tukki y en DVD.