





22 de mayo de 2010
2010 es el plazo límite que se fijaron los países firmantes del acuerdo de Gotemburgo (Suecia) hace nueve años para detener la pérdida de biodiversidad. Sin embargo, este compromiso se va a quedar en papel mojado, demostrando una vez más que preservar los ecosistemas sigue sin ser una prioridad para los países desarrollados.
Las poblaciones más pobres de países en desarrollo, fundamentalmente en el medio rural, obtienen el 90% de sus necesidades de alimento, medicinas y combustible directamente de los ecosistemas. Por ello, la pérdida de biodiversidad es una de las mayores amenazas para acabar con la pobreza y garantizar la seguridad alimentaria o el derecho a la salud de estas comunidades. La degradación ambiental es también una de las causas de las migraciones forzadas de las poblaciones rurales en estos países.
Conservando la biodiversidad contribuimos a erradicar la pobreza; pero para ello deben respetarse las tradiciones de las comunidades locales y los pueblos indígenas, garantizando un reparto justo y equitativo de los beneficios derivados del uso de los recursos.
Ver nota de prensa: "Frenar la pérdida de biodiversidad es crucial para la subsistencia de 5.000 millones de personas "