2011. El cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la desertificación afectan negativamente en la calidad de vida de las personas, incrementando la pobreza de la población mundial. Sin embargo, son las mujeres las que más gravemente sufren las consecuencias.
La degradación medioambiental y la pobreza tiene un impacto diferenciado en hombres y mujeres. El modelo patriarcal imperante en la mayoría de sociedades ha vinculado siempre de manera más estrecha a la mujeres con los recursos naturales, el ámbito privado y las tareas de cuidado, por lo que los cambios en el entorno les afecta más. Sin embargo, se ha subestimado la aportación de las mujeres y se les ha negado la capacidad de toma de decisiones.