El Convenio de IPADE en África es un programa amplio que contempla actuaciones a lo largo de cuatro años en tres países del Norte de África:
Marruecos, Túnez, Argelia y dos del Oeste:
Mauritania y Senegal.
Con este Convenio regional queremos promover, defender y apoyar las iniciativas de conservación y aprovechamiento sostenible de los recursos naturales de los que dependen muchas poblaciones rurales, hombres y mujeres, en los cinco países.
Los recursos forestales, marinos, el agua y el suelo constituyen la base de los sistemas productivos en las zonas rurales donde trabajamos. Su sobreexplotación y agotamiento representa una amenaza para la supervivencia de estas familias rurales. Apoyar a las poblaciones locales para que tengan
acceso y exploten de manera
sostenible y diversificada estos recursos a la vez que
cuidan su entorno nos parece la vía más adecuada para que
mejoren sus condiciones de vida tanto a nivel de
ingresos como de
capacidades.
CONTEXTO
Las
comunidades de los 5 países en los que trabajamos en este convenio tienen características comunes:
- son poblaciones con un alto nivel de pobreza, que viven en o próximas a espacios protegidos (en Marruecos, Argelia, Mauritania y Senegal) y en zonas ecológicamente sensibles (Marruecos y Túnez). Son zonas relativamente aisladas geográficamente y alejadas de los cascos urbanos, cuyos recursos naturales sufren una fuerte presión por parte de estas poblaciones. La mayor parte de estas comunidades no tiene acceso a sistemas de agua saludables, a energías limpias y seguras, y a sistemas de evacuación de los residuos sólidos y líquidos.
- son economías de subsistencia dependientes en buena medida de los recursos naturales que ofrecen estos ecosistemas áridos en Mauritania y Senegal y forestales en Marruecos, Argelia y Túnez.
La
deforestación, la
pérdida de biodiversidad consecuencia de la sobreexplotación, el sobrepastoreo, la sobrepesca y destrucción del hábitat y un
deficiente acceso al agua y saneamiento básico y electricidad, etc. son algunos de los retos crecientes que tienen que afrontar estas comunidades. A estos problemas hay que unir el
insuficiente diálogo entre las autoridades y la población,
la falta de conocimiento de la población sobre el valor de los bienes y servicios que ofrecen estos ecosistemas y la falta de incentivos y marcos de gestión de recursos naturales adecuados.
A QUÉ CONTRIBUIMOS
Gracias a nuestras actuaciones, mejoramos los medios de subsistencia, vulnerabilidad y seguridad medioambiental y humana de los hombres y mujeres de estas comunidades mediante:
1- Actividades generadoras de ingresos, mejorando la productividad y el manejo sostenible de actividades económicas tradicionales:
- apicultura (en Marruecos y Túnez)
- pesca artesanal (en Marruecos, Mauritania y Senegal)
- actividades agropecuarias (en los 5 países)
- selvicultura (en Marruecos, Argelia y Túnez)
- explotación de productos no maderables tales como plantas aromáticas, frutas del algarrobo y artesanía (en Marruecos y Túnez)
- ecoturismo sostenible que favorezca la preservación de las zonas seleccionadas y el fortalecimiento de las capacidades locales de gestión del sector turístico local (en Mauritania y Senegal).
2- La mejora del acceso a servicios sociales básicos:
- acciones para mejorar el abastecimiento de agua potable y saneamiento de poblaciones y escuelas rurales en Marruecos
- mejora de la sostenibilidad económica, social, institucional, técnica y ambiental de la gestión de los residuos sólidos, mejorando la calidad, eficacia e implicación de la población local en su gestión en varias poblaciones de Marruecos, Argelia y Túnez.
- el fortalecimiento de las capacidades de organización, participación e incidencia de hombres y mujeres y de sus organizaciones locales: acciones de incidencia para fortalecer las capacidades de incidencia de actores locales y acciones de educación ambiental para mejorar la toma de conciencia de la población, asociaciones y administraciones locales.
VENTAJAS DE LA ACTUACIÓN A NIVEL REGIONAL
Además de desarrollar actuaciones específicas en cada uno de los países, consideramos esencial que se generen sinergias conjuntas y buenas prácticas rescatables en cada país que puedan generar aprendizajes conjuntos. Para ello, se organizarán encuentros regionales a los que acudirán los distintos actores implicados: organizaciones socias locales, entidades públicas y académicas.
En el Magreb (Marruecos, Argelia y Túnez) y África occidental (Mauritania y Senegal) las sinergias son muy importantes:
En el
Magreb se apoya el intercambio de experiencias y de buenas prácticas en los sectores de
apicultura, selvicultura, y gestión de residuos sobre todo a nivel de organización de apicultores, producción biológica, implicación de la población local en la explotación forestal, gestión comunal de residuos y sensibilización de la población.
En
Mauritania y Senegal, la sinergia es constante ya que el convenio se desarrolla en la
Reserva de la Biosfera Transfronteriza del río Senegal. Se trata de intervenir a escala en un sólo territorio aunque pertenece a dos países diferentes.
El trabajo compartido en el ámbito de la educación medioambiental permitirá diseñar un programa y materiales didácticos de educación medioambiental para las dos subregiones.
Además de estos encuentros en sectores definidos, el hecho de trabajar ciertas líneas en todos los países como la
agricultura de regadío y el fortalecimiento de las
organizaciones locales o en algunos como la
pesca artesanal, permite capitalizar buenas prácticas, lecciones aprendidas y herramientas técnicas que son beneficiosas para el conjunto de los actores implicados en el Convenio en estos temas.