CONTEXTO
Vietnam ha conseguido reducir considerablemente sus cifras de pobreza en los últimos diez años. Sin embargo, las poblaciones indígenas, principalmente en el noroeste del país, siguen viviendo en condiciones cada vez más duras, debido en gran parte a las amenazas ambientales. Dependen de los recursos naturales tanto culturalmente, pues los bosques son parte de su identidad, como económicamente, ya que la comercialización de los cultivos es su principal fuente de ingresos.
A QUÉ CONTRIBUIMOS
IPADE inició en 2008 sus actividades de cooperación en Vietnam, donde hemos comenzado a trabajar en las provincias del Altiplano norte y en la región noroeste, la más pobre del país, a través del
Convenio Regional Asia. Con este Convenio, en Vietnam, apoyamos
la conservación de la biodiversidad y mejora de las condiciones de vida de poblaciones rurales vulnerables en zonas ecológicamente sensibles por medio de dos líneas principales:
Promoción de alternativas sostenibles para el acceso y el control equitativo de ingresos
Para ello se fomenta que las mujeres y los
pequeños agricultores de té y cardamomo puedan vender sus productos en los mercados a precios competitivos. Durante los 2 primeros años del Convenio hemos apoyado a través de nuestro socio, SNV (cooperación holandesa), la mejora en las técnicas orgánicas de cultivo y favorecemos que los gobiernos locales apoyen la producción a pequeña escala. Actualmente seguimos apoyando el sector del cardamomo, para lo que trabajamos junto con los gobiernos a nivel provincial y comunal, con acciones encaminadas a establecer normativas de producción sostenible y mejorar las capacidades de las campesinas y campesinos en producción sostenible de cardamomo. Asimismo se analizan las necesidades sociales y organizacionales de las mujeres y hombres productores para promover un aumento de su incidencia en la cadena de valor del cardamomo.
El turismo es otra fuente de ingresos que crece cada vez más por la belleza de los paisajes y la riqueza cultural de Vietnam. Sin embargo, si el turismo no estudia el impacto social y ambiental en las comunidades y fomenta que los recursos lleguen a la población más pobre, puede ser también una amenaza. Durante los primeros años de la intervención hemos apoyado un turismo sostenible a favor de las poblaciones más pobres dialogando con las agencias locales para que innoven con rutas ecológicamente respetuosas con el entorno y con las comunidades. Fomentamos la inclusión de las y los artesanos tradicionales para que puedan ganarse la vida con sus actividades y apoyamos las iniciativas locales para que sea un turismo de calidad con un impacto positivo.
Mejora de los servicios de agua y saneamiento
La
falta de acceso a agua potable en las comunidades remotas del noroeste del país es otro de los grandes problemas de la región. Con sistemas de bajo coste se promueven infraestructuras que permitan a las comunidades acceder a agua limpia y de calidad. Se pretende que la comunidad sea la dueña del recurso y lo gestione directamente con las autoridades locales, sin intermediarios. Por eso apoyamos la creación de
comités comunitarios de agua que transmitan las necesidades de la población y aseguren la gestión y mantenimiento de los sistemas. Se promueve un uso racional del agua y su gestión sostenible respetando las distintas circunstancias y necesidades de mujeres y hombres con respecto al recurso. El trabajo en el sector de abastecimiento de agua se realiza junto con los gobiernos locales, a la vez que se mejoran las capacidades de su personal, y con una organización de la sociedad civil.