Participamos como sociedad civil en la Cumbre del Clima de Cancún (COP 16-29 nov al 10 dic) donde pediremos a nuestros líderes políticos compromisos reales en la lucha contra el cambio climático y financiación suficiente para que los países en desarrollo puedan adaptarse a los efectos del calentamiento global.
En Cancún, nuestros responsables políticos deben demostrar su voluntad de combatir el cambio climático y abandonar de una vez por todas las declaraciones de buenas intenciones y vacías de contenido. Considerando las conclusiones de la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra (Cochabamba), en la COP16 deben aportarse soluciones reales a los retos que el cambio climático plantea a las poblaciones más vulnerables.
No podemos salir de Cancún sin las bases para un acuerdo ambicioso y justo. Un acuerdo que responda a la deuda climática de los países desarrollados (PD) con los países en desarrollo (PeD) y a las necesidades de las poblaciones más afectadas por los efectos del cambio climático. En definitiva, un acuerdo para la justicia climática que deje atrás el incierto panorama actual y garantice que:
- Los países desarrollados asuman metas de reducción del 40% respecto a los niveles de 1990 para 2020 y que esa reducción se fundamente en medidas de recorte a nivel nacional.
- Los países en desarrollo limiten el crecimiento de sus emisiones y ejecuten planes de adaptación con apoyo financiero y tecnológico de los países desarrollados.
- Se incremente la financiación, destinando los países desarrollados al menos un 6% de su PIB a la adaptación, la transferencia de tecnología, la capacitación y la mitigación del cambio climático en los países en desarrollo.
- Se formalice la adicionalidad de los fondos destinados a adaptación y mitigación, respecto a los compromisos previos de los países desarrollados de destinar el 0.7% de su renta nacional bruta a la ayuda al desarrollo.
- Se establezca un nuevo mecanismo financiero global gobernado por una representación equitativa de todos los países y eficaz en el suministro de fondos para la adaptación y mitigación del cambio climático en los países en desarrollo, que implemente estrategias de acceso a la financiación y favorezca a los grupos más vulnerables (mujeres, comunidades locales y pueblos indígenas, etc.).
En la resolución final adoptada en la 65ª Sesión de la Asamblea General de NNUU para la revisión del cumplimiento de los ODM, celebrada a finales de septiembre en Nueva York, se hace un llamamiento a los Estados Partes de la COP16 a poner en marcha una acción global de manera urgente para frenar el cambio climático, asumiendo el principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas, comprometiéndose de manera firme y decidida con un acuerdo ambicioso y justo. Un compromiso significativo en Cancún supondría avanzar en el cumplimiento del ODM 7 (garantizar la sostenibilidad ambiental) y en la lucha contra la pobreza.