CONTEXTO
El punto de partida es la vulneración del derecho a disponer de agua suficiente, salubre, accesible y asequible para el uso personal y doméstico. Asimismo, concebimos el acceso al agua como Derecho pero también deber, entendiendo que es necesario garantizar la gestión sostenible, mediante políticas públicas de agua a través de un consumo responsable por parte de los usuarios.
La estrategia de intervención tiene un enfoque de gestión integral del agua; las intervenciones no se limitan únicamente a mejorar y aumentar el abastecimiento entre la población, sino que se acompañan de incidencia política y de la generación de estrategias integrales de manejo que involucren a todo el conjunto de la población y de las instituciones públicas (especialmente municipalidades, escuelas e instancias de salud) y privadas relacionadas con él, dando lugar a una verdadera cultura hídrica que gira en torno a la concienciación de la población local para su buen uso y su participación en la gestión.
Los habitantes de los siete douares se caracterizan por un alto crecimiento y densidad de la población y por la tendencia a la emigración hacia las ciudades de la región y al extranjero. Las actividades económicas principales son la agricultura y la ganadería extensiva, con una productividad muy baja, siendo ambas básicamente de subsistencia.
La población accede al agua a través de fuentes y pozos alejados de las poblaciones, que carecen de agua en periodo de sequía y donde no se asegura la potabilidad. Esto provoca que las condiciones sanitarias de la población sean precarias y que aparezcan enfermedades ligadas a ello. Además, en los últimos años se ha registrado una disminución de la disponibilidad de agua especialmente en los meses de julio a noviembre, causada por la sequía y también por la sobre explotación de los recursos para riego.
Por otro lado, las escuelas carecen de infraestructuras de agua potable y de letrinas, lo que, según los expertos, provoca el abandono escolar sobre todo de las niñas. La tasa de escolarización en medio rural de Marruecos se mantiene baja en el caso de las niñas (54,8% de niñas contra 66,1% de niños en la región Tánger-Tetuán, Censo RGPH Maroc 2004).
La ausencia de estas infraestructuras en las escuelas provoca la propagación de ciertas enfermedades y dolencias que padecen los escolares, concretamente las enfermedades ligadas al agua (diarrea, tifus, etc.); las intoxicaciones; y las enfermedades cutáneas y oculares. Además, afecta a la calidad ambiental y a las condiciones de vida de los alumnos y de los profesores en las propias escuelas.
A todo lo dicho se une la falta de sensibilización e información de la población local sobre los riesgos para la salud que tiene la contaminación del agua por residuos, ganado e inadecuado saneamiento.
A QUÉ CONTRIBUIMOS
Con este proyecto, se está contribuyendo a mejorar el acceso sostenible a agua potable y saneamiento a 808 alumnos y alumnas de las escuelas rurales de Taghzout, Mejbar, Tirinis, Bordad, Aoudal, Taria y Grankha, en las provincias de Tetuán y Chefchaouen (Marruecos), a través de:
- la mejora de la cobertura de abastecimiento colectivo de agua potable en las escuelas de Kordad, Tirinis, Aoudal, Taria y Grankha,
- la mejora de la cobertura de saneamiento líquido en las escuelas de Taghzout, Mejbar, Tirinis, Aoudal y Taria,
- el fomento de la gestión participativa para el mantenimiento de agua y saneamiento en las escuelas,
- la sensibilización de la población escolar en uso sostenible del agua y el correcto uso de las letrinas, así como en materia de prevención de enfermedades de transmisión hídrica, higiene corporal y salud básica.