Autores: Manuel Iglesia-Caruncho, Pilar Jaime, Melba Castillo
Este libro trata de responder a cuestiones como, ¿Por qué los gobiernos no se ocupan de la población pobre, o al menos no lo hacen suficientemente? ¿Por qué se muestran reacios a apostar decididamente por el aumento de las capacidades y oportunidades de la población desfavorecida?
Sabemos que es posible construir sociedades más equitativas, como han demostrado los países que han apostado por ello. Sabemos que ello va en beneficio de todos, pobres y no pobres: a nivel interno en los distintos países porque el crecimiento económico no se sostiene sin que se repartan sus frutos ya que un crecimiento excluyente termina por agotarse en si mismo; a nivel internacional porque un mundo más igualitario podrá superar con mayor facilidad los principales retos que tiene hoy planteados la humanidad: la reducción de conflictos, la estabilidad política y social, la calidad medioambiental, el control de epidemias, el logro de procesos migratorios más ordenados...
Ignorar la pobreza muestra un egoísmo difícil de entender en un mundo cada día más rico y una falta de visión verdaderamente preocupante sobre los intereses de la humanidad en el medio plazo.