Tras el otorgamiento a finales del año 2011 de una subvención pública a la Fundación Repsol YPF en Ecuador para el proyecto denominado "Fortalecimiento de los emprendimientos económicos y sociales de las comunidades en zona de influencia de la operación de Repsol YPF Ecuador en la Amazonía ecuatoriana", se están produciendo indignación de las ONGD, de partidos políticos y movimientos sociales.
Madrid, 30 de enero de 2012.- Indignación derivada por la promoción de la cooperación empresarial en un contexto de crisis en donde los fondos de cooperación se han visto reducidos drásticamente. Indignación por con'siderar a la empresa privada con ánimo de lucro un actor de la cooperación. Indignación por otorgar fondos públicos a una empresa acusada en contadas ocasiones por vulnerar la legislación nacional de los países en los que opera y de no respetar varios convenios internacionales.
Es un hecho que el III Plan Director de la Cooperación Española (2009-2012) reconoce a la empresa como actor de la cooperación, sin embargo es altamente preocupante la falta de mecanismos objetivos que aseguren que los fondos públicos de cooperación sean otorgados a empresas responsables en lo social, en lo medioambiental y en lo económico.
Desde IPADE pensamos que la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo debe contar con un mecanismo claro, preciso y medible que incorpore no sólo la valoración de los aspectos técnicos de los proyectos sino también la valoración de la actuación medioambiental, social y sobre los derechos humanos en todos los países en dónde la empresa tiene actividad.
Esto se traduce en aplicar parámetros de responsabilidad social corporativa (RSC), entendiendo la RSC como "la responsabilidad de las empresas sobre sus impactos en la sociedad" tal y como reconoce la nueva comunicación de la Comisión Europea (25/10/2011), en los criterios de selección a empresas que son benefactoras de fondos públicos y más aún cuando son considerados fondos de Ayuda Oficial al Desarrollo.