La Conferencia sobre cambio climático que se celebra en Panamá es un momento crucial para el clima y para España. Es la última oportunidad para que los líderes mundiales diseñen un programa que realmente plante cara al problema del cambio climático en la cumbre de las Naciones Unidas que se celebrará a finales de noviembre en Durban, Sudáfrica y para que España se pueda implicar en la toma de decisiones. Sin embargo, la sociedad civil ha sido excluida.
Madrid, 3 de octubre de 2011- Alrededor de 5.000 representantes de 194 países están reunidos desde el pasado sábado en Panamá. Hasta el 7 de octubre tratarán de avanzar sobre las bases del debate de la cumbre de Cambio Climático de Durban. Pero ésta no es una conferencia de preparación sin más; está en juego que se tomen medidas efectivas en un momento de especial importancia y en el que los países del Sur tienen mucho que ganar, o que perder, ya que son los más vulnerables frente a los efectos del cambio climático. No se puede llegar a Durban sin las ideas claras y caer en debates vacíos de contenido. Por eso, la conferencia de Panamá es crucial para afirmar el compromiso de todos los actores implicados en la lucha contra el cambio climático.
En el caso español, esta conferencia es, además, la única oportunidad de ejercer una influencia real en las decisiones que se tomen en Durban. La 17 Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP 17) tendrá lugar del 28 de noviembre al 9 de diciembre, es decir, tan sólo una semana después de las elecciones generales españolas, lo que hace esperar que la presencia española en la cumbre sea limitada.
Desde IPADE instamos a las partes a que durante la Conferencia de Panamá se avance sobre:
- El lanzamiento del Fondo Verde para el Clima que se acordó en la Cumbre de Cancún, así como identificar opciones para movilizar los 100.000 millones de USD anuales acordados para financiar la lucha contra el cambio climático a partir de 2020, con medidas tanto de adaptación como de mitigación. El Fondo Verde para el Clima fue creado con la idea de ayudar a los países en desarrollo a tomar medidas de adaptación y mitigación. A pesar del trabajo realizado desde entonces, siguen sin estar claros los mecanismos de gobernanza del Fondo ni la implicación del sector privado.
- Establecer un segundo periodo de compromiso del Protocolo de Kyoto. A tan sólo un año de que culmine, es hora de establecer un marco mundial y una política integral para la reducción de las emisiones y un tratado jurídicamente vinculante que refuerce el compromiso del primer periodo que marcó Kyoto y que asegure el cumplimiento de las metas que se marcaron entonces. Este país suscribió el Protocolo de Kyoto, el único tratado internacional que obliga a las naciones industrializadas a reducir sus gases de efecto invernadero para contener el recalentamiento global.
Si se fracasa en Panamá será complicado que de la Cumbre de Durban salgan avances sustantivos. Hay que llegar a Durban con el trabajo hecho; es la única solución para que la próxima cumbre sobre cambio climático logre sus objetivos.
A pesar de la importancia de esta conferencia, los medios locales informaron que las organizaciones sociales no han sido invitadas al encuentro, dejando así de lado la participación de la ciudadanía.